¿Qué Mierda Están Haciendo? (2009)

 

   

 

 

 ¿QUÉ MIERDA ESTÁN HACIENDO?

Descubrimientos personales de un latinoamericano en la pintura europea

    

Leonardo Rafael MAZZINI SOSA

noviembre del 2009

 

ISBN  6120002707, 9786120002704 

 

Contenido

  

I.         Introducción

II.        La Visita

III.       Historia de la Civilización Occidental

IV.       Historia del Arte Occidental desde el siglo XVIII

V.        ¿Y ahora qué hago con todo esto?

  

 

Quien hace lo que la mayoría hace,

…hace lo correcto.

Pero quien no hace lo que la mayoría,

…¿Qué mierda está haciendo?

 

  

 

  

I. Introducción

 

 

Hace varias décadas que por temor a mi futuro material, y convencido que estaba salvando mi vida, dejé morir en mí la inspiración y cerré definitivamente la oportunidad de dedicarme a la pintura.

Pero al parecer la complejidad de la vida excede nuestra capacidad para prever las consecuencias de cada acción que tomamos. Y finalmente, la falta de sentido de esta vida y mi completo desinterés por alardear de posición social ó económica -menos aún, una lograda especulando falsas esperanzas de belleza y juventud a mis potenciales clientes-, no permitieron que pudiese dedicarme plenamente a la profesión que elegí como medio de vida. Así como no conté por esos años con esta consecuencia moral en mis actos que cada día se agudizaba más en la medida en que reclamaba al Dios por su directiva maestra del oportunismo entre todos los seres de su creación, tampoco había previsto por esa época el desenmascaramiento ya sin vergüenza de aquel vacío crónico que nada en esta vida y durante tantos años había podido llenar: esa necesidad de entender el sentido de la vida, de comunicarme con la divinidad, de llegar a una comunión con toda la creación, y que había notado que la vivencia del proceso artístico podía aplacar. Cuando fui conciente de lo que había pasado, había transcurriendo ya más de la mitad de mi vida (¡qué optimista, tengo 45!).

Hace ya más de tres años que robo tiempo a mis días para entrenarme en tocar guitarra eléctrica, con la esperanza de a mediano plazo dedicarme a la composición e improvisación. Pero nunca tuve un talento excepcional para la música como sí para el dibujo. Así es que en este contexto, y antes de quedarme con menos años de vida, decidí acompañar a mi esposa en su viaje de estudios a España, con tres objetivos específicos:

El primero y más importante, exponerme directamente a tantas obras de arte con la esperanza de que despertasen en mí la motivación de dedicarme nuevamente a la pintura.

El segundo, analizar la técnica pictórica de los maestros a lo largo de la historia, cosa que nunca pude realizar mediante la visualización de las reproducciones de los cuadros en los libros de pintura.

Y el tercero, enterarme de primera fuente, cuál es la tendencia del arte en este momento y pronosticar así la aceptación de mis próximas obras y por lo tanto de mi futuro artístico (mi concepto del arte no fue compatible con la tendencia mundial hasta hace 15 años, y nunca llegué a entender realmente cual era la tendencia ampliamente aceptada por las autoridades reconocidas internacionalmente).

 

Las conclusiones que pude obtener las describiré en orden cronológico de aparición, y mezcladas unas con otras. Al final, las principales conclusiones motivo de este viaje serán resaltadas, contestando las interrogantes que lo motivaron. Algunas opiniones podrán parecerán pedantes, pero son conclusiones personales, tal y como las creo, desde los -tal vez no muy concientes- puntos de vista que me motivan.

 

 

 

 

II. La Visita

 

 

1. MUSEO DEL PRADO - Madrid

 

 

Mi recorrido empezó aquí. Luego caí en la cuenta que debido a que el espectro de la colección es sólo del s.XV al s.XIX y a que es presentada al público sin ninguna secuencia cronológica, que mi experiencia fue básicamente por pintores aislados. Nunca antes había estado frente a cuadros verdaderos de los grandes maestros de la historia, de cuadros que sólo conocía desde mi infancia por figuritas de libros de pintura. Pero presentarme ante ellos con la mente abierta sin prejuicios produjo lo más inesperado que hubiese imaginado: algunos grandes maestros que Yo admiraba no me impresionaron en absoluto, pues no ví en sus obras lo que había creído ver en las reproducciones. Y sin embargo, conocí pintores de quienes antes nunca tuve noticia, que me impresionaron por su maestría y virtuosismo. A continuación:

 

Jheronimus Bosch: Ah! Siempre impresionante y divertido. Por fin pude ver todos aquellos personajes que en las reproducciones salen tan pequeños que no se distinguen. Dicen que el carácter de su obra es moralista, pero a mí me dio la impresión que es más una apología a la ironía, a la travesura y al sexo sensual, exquisito, desenfrenado y orgiástico. Pareciera haber sido un pagano felíz, que vivió la vida despreocupado y sin remordimientos. Es increíble que su estilo haya sido único y aislado hasta el surgimiento del surrealismo, cinco siglos después. También me impresionó el tamaño relativamente grande de las obras, y el buen estado de conservación sin rajaduras en las maderas y la preservación del colorido. No resalta en su obra el empleo de texturas ni de transparencias. La técnica no parece haber sido el tema de su deleite, como sí lo fue la actividad de sus personajes. Aunque definitivamente, quinientos años de conservación lo respaldan.

 

Joachim Patinir: Este es uno de esos pintores de quienes nunca supe. Contemporáneo de El Bosco, tuvo un estilo único para la época. Un sujeto fascinado por la naturaleza. Sus cuadros de personajes eran un pretexto para los imponentes y surrealistas paisajes de extraña iluminación, de intensos azules para los cielos y mares, e intensos verdes para los montes y bosques.

 

Albrecht Dürer: Un solo autorretrato, rígido en su dibujo y pintado, con excesivo detalle para simular un realismo que no consigue.

 

Raffaello Sanzio: Si los cuadros no hubiesen tenido el letrero con su nombre, hubiese pasado de largo sin prestarles la mínima consideración. Un sólo retrato de cardenal con una maestría de soltura y naturalidad en el rostro, únicas para la época. Una excepción genial. El resto, grandes cuadros que no transmiten nada, planos, oscuros, sin ningún mérito ni en la composición, ni en la iluminación, ni en la técnica. No empastes, no veladuras.

 

Vicente López: Un ejemplo claro del virtuosismo sin el genio que permite fascinarse ante las cosas y transmitir sentimientos. Un virtuosismo para el dibujo, para captar la inmediatez de la expresión, y para el manejo de la pintura en fresco. Una sensación desagradable de cerca con la pincelada. La excepción a su obra la constituye el retrato de Goya a la edad de 80 años, por la expresividad del modelo y tal vez porque que él mismo le pidiera que lo dejase sin terminar, evitando la pincelada final de brillos y empastes desagradables. El resto de su obra, encargos de retratos que no dicen nada.

 

Francisco de Goya y Lucientes: comencé a admirar a Goya hace pocos años, desde que me enteré de que en consecuencia a sus creencias y principios, hizo trabajos que lo pusieron en riesgo frente a La Satánica Inquisición. Luego se aisló en la quinta del sordo y ahí acabó sus días, lejos de los lujos de la corte. Yo sólo conocía unos pocos retratos de la corte, pero no tenía idea del resto de retratos ni menos de la gran cantidad de cuadros que retrataban la vida cortesana lúdica en los jardines reales, de manufactura menos prolija y colores sobretodo más claros y alegres, muchos de ellos dedicados a la decoración de los ambientes y habitaciones de las infantas. No puedo imaginar la cantidad de días y de años que Goya pasó realizando estos trabajos mientras se sentía un mono organillero servil. Así pude recién entender su frustración y amargura, y su final resentimiento ante todo el sistema autoritario de los poderes monárquico y religioso de su entorno. En sus retratos cortesanos no descubrí nada especial. Pude con felicidad comprobar que había tenido una facilidad especial para los retratos, los cuales había realizado con la particularidad de un fondo naranja oscuro de base, aunque el resto de la manufactura no mostraba nada en especial, salvo su poca prolijidad, con algunas excepciones. La maja desnuda me decepcionó por completo. El rostro indefinido, siendo él muy buen retratista. La maja vestida mostrando unas mamas enormes y una cintura estrechísima mientras la desnuda, mostrando desproporcionadamente unas mamas pequeñas y una cintura mucho más ancha. La zona entre las mamas y la cabeza, fallando en producir la sensación de volumen y de transición entre aquellas dos partes del cuerpo. Lo rescatable del cuadro es la suavidad en el manejo de la textura de la piel del abdomen, de las caderas y de los muslos, como si la hubiese estado acariciando mientras la pintaba. Por razones que no entiendo, la misma sensación de caricia me produjo la manufactura de las mismas zonas de un enorme cristo crucificado, nada magro y sin una mancha de sangre ni de desfallecimiento. De esa época sí me sorprendió por su temática y la sensación de extrañeza que produce, un desconocido y pequeñito cuadro surrealista sobre fondo completamente negro llamado “vuelo de brujas” que por alguna razón que no entiendo, nadie ha resaltado ni por su originalidad en la temática para la época, ni por la sensación tan extraña que genera. También pude descubrir otra innovación en los cuadros lúdicos de los jardines: la despreocupación y la alegría inconsciente de los cortesanos mediante colores claros y vivos, pintados directamente y sin base de fondos oscuros y veladuras como la técnica de sus predecesores, aunque con una técnica también poco prolija, tal vez en esta oportunidad sí adecuada para estos temas en particular. De esta época también descubrí un cuadro que me gustó mucho, relativamente pequeño, bastante alargado, posiblemente para ser colocado arriba de un dintel, que llamativamente tampoco nadie ha resaltado por su originalidad en la temática para la época, en la composición y por la sensación que genera: una pelea de dos gatos a contraluz, en lo alto de una cornisa ruinosa que apenas si se ve, mientras se pone el sol. ¡Genial! En el vestíbulo de la sala de las “pinturas negras”, la decepción de que el coloso ya no es más atribuído a Goya. Lamentable que muchas de las “pinturas negras” originales estén mutiladas y sobrepintadas por un restaurador intrusivo. Entre estas pinturas me llamó la atención la falta de volumen, el ancho del dibujo de los contornos negros -todo lo cual podría funcionar para graffitis (bueno, en realidad lo eran) ó comics-, pero además la desprolijidad en el propio dibujo. Se podría argumentar que fue dejado así para no mutilar la carga emocional durante el momento de la ejecución. Podría ser así. En mi ignorancia pienso que podría considerarse precursor del expresionismo, de los graffitis y de los comics. De hecho Goya es considerado en España, como el padre de todo el arte moderno. En todo caso, y debido justamente a ello, sólo me gustan de ese grupo, dos: el aquelarre por la expresividad en algunos rostros y por la atmósfera, y uno de mis cuadros favoritos llamado: Saturno devorando a uno de sus hijos. Aún recuerdo la sensación de miedo y de asco cuando siendo niño y desprevenido, volteé la página de un libro y súbitamente me encontré con la imagen delante. Nunca he vuelto a tener sensación parecida.

 

Manuel Domínguez: Durante el siglo XIX los academicistas emplearon la temática histórica para sus cuadros de inmenso formato -nunca había Yo imaginado que eran tan grandes-, recopilando las mejores técnicas de ejecución, de composición y de claroscuro de los grandes maestros de siglos precedentes, con lo cual lograron muchísimos cuadros de magnífica factura y mejor calidad en toda una generación de pintores. Realmente impresionantes, tanto…, que creo que de no haber sido así, muchos de ellos serían más reconocidos actualmente; pero por un extraño fenómeno, han quedado mutuamente neutralizados y masificados entre sí. Un ejemplo es Manuel Domínguez con su cuadro “La Muerte de Séneca”. Magnífica la composición, el claroscuro, el formato inmenso, la actitud de cada uno de los personajes, la investigación de la arquitectura y decoración para la ambientación de época, la técnica para dibujar y pintar en tan gran formato -tanto en fresco como con veladuras- las diferentes texturas de la materia, resaltando entre todas las del cuerpo sin sangre, desnudo e hiperextendido. Y este ejemplo es muy ilustrativo del fenómeno que describo, porque por una cuestión de simplificación, casi no lo incluyo en esta relación de pintores, justamente porque para mala suerte de él, en la misma sala y pared opuesta, mora un cuadro inmenso con el cual quedé pasmado -al girar y encontrármelo al frente sin previo aviso-:

 

Francisco Pradilla: “Doña Juana La Loca” tal vez sea el mejor de los cuadros que he visto. Y Yo, sujeto con educación universitaria en medicina, interesado por años en la pintura, nunca escuché hablar de este pintor ni menos leí su nombre en un libro de pintura hasta que descubrí su cuadro como uno más- entre tantos magníficos en estas salas del s.XIX. Tal vez sería considerado uno de los mejores cuadros del mundo si alguien con alguna intención premeditada le hubiese hecho la publicidad que a otros tantos inmerecidos le han hecho, y ahora para beneficio de algunos astutos, son considerados en el inconsciente colectivo mundial como tales. Sin serlo. Este cuadro es sencillamente poderoso en intensidad y capacidad para sorprender al espectador en todas las variables que se pudiesen analizar en un cuadro. De inmenso formato, es un cuadro diferente para la época por su luminosidad y su atmósfera nublada de amanecer frío, por no usar las famosas “salsas” de veladuras del academicismo, ni por recurrir a los excesos de dramatismo de moda en la actitud de los personajes. Y no sólo es diferente, sino único por la fuerza en la composición -que confiere la presencia a cada uno de los personajes en contraste con el fondo y entre sí-, único por la maestría en las pinceladas sueltas que sin embargo mantienen el realismo de las formas, y único por la natural y espontánea actitud y expresión facial y corporal de cada personaje en el contexto del subgrupo al cual pertenece dentro de la composición -del más cercano y protagónico, al más distante y borroso-, al parecer captadas simultáneamente y en un instante, único por el contraste entre las llamas, y las telas del personaje principal, el féretro y los hierros, contra el fondo claro de tierra polvorienta, la columna diagonal de humo y la niebla. Y único, por la profundidad y contraste del tema, en el cual el personaje principal aún vivo se enfrenta inútilmente a pesar de sus intentos ya desesperados y a pesar de estar rodeado de una muchedumbre, en completo silencio y soledad, a un vacío absoluto debido a la pérdida por la muerte. Este mismo cuadro en otro contexto, hubiese sido actualmente considerado un cuadro de culto y peregrinaje. Pero es considerado casi nada y me río por eso. De la humanidad. Y de mí mismo.

 

Marià Fortuny: Ya conocía a este pintor que siempre me impresionó por su virtuosismo y sus soluciones tan sencillas para lograr tanto realismo con trazos tan sueltos. Y esta vez no fue la excepción. Es más, en general me impresionó más aún, porque no había imaginado que tantas obras que ya le conocía tuviesen formato tan pequeño. Estas pinturas, conforme se achican, concentran más los detalles y las proporciones, sin perder nada de realismo, sino todo lo contrario. Me sorprendió el desnudo del niño en la arena (Desnudo en la playa de Portici), cómo el cuadro es definido sólo por el desnudo boca abajo y  por el arena planteada con trazos relativamente gigantescos y sueltos, en contraposición a la minuciosidad y realismo del cuerpo. Me impresionó la luz blanca y el realismo de los colores –sin los fondos marrones transparentes- y la solución en el dibujo del follaje y las piedrecillas del suelo -en contraposición al estilo académico de estudio de la época- del retrato de su esposa en el jardín de su casa (Jardín de la casa de Fortuny). Un adelanto a la época en el manejo de la luz, no reconocido. Otro no valorado adelanto a su época en el manejo del colorido, de la composición plana, y del formato alargado, es el apunte de sus hijos en el salón japonés (Los hijos del pintor, en el salón japonés). Magistral. Dicen que murió súbitamente antes de acabarlo, pero no pareciera necesitar nada más. Me impresionó enterarme que el niño pastor tocando flauta (Idilio) y el retrato del árabe (Un marroquí) delante del muro son trabajos a la acuarela pero con unos contrastes, pinceladas y texturas de carácter, que en las reproducciones siempre me dieron la impresión de ser óleo. No puedo acabar sin redundar en su mencionado virtuosismo y sus soluciones tan sencillas para lograr tanto realismo con trazos tan sueltos, resaltando la mitad derecha del cuadro de la velada escuchando Fausto (Fantasía sobre Fausto), y el desnudo del anciano feliz tomando sol (Viejo desnudo al sol).

 

Antonio Muñoz Degrain: No conocía acerca de este pintor, y sólo he visto este paisaje mágico, cálido y silencioso de una callecita en el margen de un pueblecito rural, un día lluvioso, sin pretenciones de complejidad ni de virtuosismo, sin desviaciones de su objetivo. Encantador. (Recuerdos de Granada)

 

José Jiménez Aranda: Nunca supe nada de él hasta descubrir su cuadro (Penitentes en la Basílica Inferior de Asís) en una ubicación poco preferencial. Es sencillamente impresionante el virtuosismo para lograr la atmósfera y la inmediatez y naturalidad del gesto en el retrato, con tanto detalle en un formato tan pequeño, sin perder por ello la espontaneidad y logrando tantísimo realismo. Otro maestro descomunal no promocionado.

 

Raimundo de Madrazo: Otro pintor genial del cual nunca escuché nada. Hijo de famoso retratista y cuñado de Fortuny. Retratista excepcional para la captación de la humanidad del personaje, único por su delicadeza y naturalidad en todas las variables a considerar en una pintura, por su virtuosismo para el dibujo, por el realismo logrado con una pincelada tan suelta pero minuciosa, por su manejo de las texturas y las soluciones para simular los diferentes materiales, por su concepto de la luz blanca y la atmósfera vaporosa y magra en contraposición a los fondos marrones y aceitosos de su época. El retrato de pie en tamaño natural de la marquesa (Josefa Manzanedo e Intentas) con un colorido tan luminoso, delicado y alegre, tan diferente para la época, ilustra representativamente la genialidad de este pintor y con la oportunidad inusual para el visitante, de poder contrastarlo con el cuadro de al lado, retrato de la misma condesa, realizado por otro virtuoso de la pintura, Meissonier. Otras circunstancias podrían haber hecho de este cuadro de Madrazo, y de él mismo, objetos de culto en nuestra sociedad, pero nos hemos perdido de esa suerte.

 

van Rijn Rembrandt: La decepción de mi maestro soñado. Siempre imaginé que las luces de las joyas y de los textiles serían un poema sinfónico de delicados empastes convexos y otras texturas recubiertas finamente de coloridas veladuras; pero los empastes resultaron ser toscos, despulidos y efectistas. El retrato de su mujer (Artemisa) no me transmitió nada, salvo la frivolidad del personaje y de su ropaje; las joyas representadas parecieron ser el verdadero tema del cuadro, el cual tiene su mayor área pintada de negro.

 

Peter Paul Rubens: El maestro del taller de producción masiva de las salsas y del efectismo, de las masas voluminosas de carne y de pelos rubios en movimiento en un universo de lujuria y de violencia. Siempre creí que al menos el acabado de la piel femenina sería suave y sensual, pero me encontré con empastes despulidos arañados por los gruesos pelos de cerdo usados para su manufactura.

 

Vecellio Tiziano: De rugosa manufactura, oscuras veladuras y despulidos empastes, muy similar a Rubens, aunque un poco menos tosco en el acabado de las pieles.

 

Doménikos Theotokópoulos (El Greco): Cuadros de gran formato. Al parecer uno de los objetivos principales era lograr curvas de movimiento espiral ascendente en la composición, atravesadas por manchas de luz desde lo alto, para lo cual se realizaba una disposición flotante irreal de los personajes en el espacio, el cual se limitaba a ser rellenado en su totalidad con manchas tipo nubes. El cuerpo mismo de los personajes era deformado para lograr este fin. Ya que no es el fin principal, se descuida la manufactura de los volúmenes de los cuerpos, los cuales son realizados esfumando muy pocas gamas de gris blanquecino ó amarillento sobre fondos grises oscuros, así como el colorido, el cual se limita al ropaje. Este se realiza pasando veladuras de colores intensos y primarios sobre la base gris de los ropajes moldeados con la misma técnica que los cuerpos, con un resultado final poco realista, plano y vidriado. Resaltan en todo su trabajo una serie de características recurrentes de fijación casi fetichista que parecen complementarse como objetivos principales: la complicidad en la mirada, los pies pequeños y en punta, las manos y dedos delgados y alargados en posiciones manieristas, los trazos negros y manieristas en el contorno de todos los cuerpos, las posiciones y perspectivas sensuales de piernas desnudas de niños hombres y varones. Aunque destacable por su habilidad como retratista y más aún por la originalidad de su estilo único para la época, para mí no es más que un trabajo extraño y de contenido oculto bajo una exagerada exaltación religiosa, que no me transmite nada agradable.

 

Anthony van Dyck: Ya conocía sus retratos por ilustraciones y había usado con agrado el pigmento pardo transparente para veladuras que lleva su nombre, ¡pero otra cosa es ver su trabajo personalmente! Un retratista realmente fino y excepcional en todo, destacándose su habilidad para captar la humanidad de los personajes y la delicadeza de su manufactura.

Lamentablemente quedó circunscrito a una fórmula de formato, composición, temática, colorido y técnica.

 

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez: como en la obra de Goya, se nota que ambos tuvieron que realizar muchísimos trabajos obligados y sin sentido, para gloria y complacencia de las cortes de un reino que mantuvo en la miseria y la ignorancia a su pueblo a pesar de su inmenso poder y riqueza, obtenidas con el saqueo, la explotación y el terror, pero que a ambos pintores les permitía vivir desarrollando su oficio. En ambos casos se nota el contraste entre la falta de genialidad en los trabajos realizados para la corte, y los trabajos realizados por motivación casi propia. Pero a diferencia de Goya -y es que mi esposa afirma que por la observación de sus pinturas negras ella percibe que realmente quedó atrapado en un estado de locura-, es posible deducir que Velásquez tuvo la suerte de encontrar una salida que le permitió seguir viviendo en este mundo que llamamos real y cuerdo, redimiendo y humanizando a todos los anónimos grandes personajes que convivían como él, al servicio de esta corte. Es sólo en estos cuadros que se observa tanto la inusual humanidad de los personajes, como el despliegue técnico de: la pincelada que a pesar de su agilidad y soltura mantiene el realismo y en algunos casos hasta produce un efecto de movimiento inusitado para la época (como las manos de la hilandera ó de Nicolasito), de la simplificación de las formas -sin restarles realismo- en personajes secundarios para resaltar el protagonismo de los principales, del empleo de la pintura en fresco en contraposición con la esfumadura en seco de la época, y de los trazos sueltos y contrastados en zonas como fondos u objetos secundarios que casi premonizan el surgimiento de un expresionismo abstracto.

 

 

Conclusiones de la visita al EL PRADO:

 

Para poder dedicar la vida a la pintura y tener éxito en vida, había que tener la capacidad de pintar la mayoría del tiempo obras que satisfacieran los requerimientos y gustos de los compradores: retratos realistas, obras de concientización masiva sobre la autoridad y majestuosidad militar-monárquica ó divino-religiosa, ó bien desnudos lujuriosos de cualquier sexo/edad enmascarados por pasajes mítico-religiosos.

 

El reconocimiento en vida y posteridad de la obra de un pintor no corresponde a su talento real, sino a los intereses de otras personas influyentes que pueden beneficiarse ó perjudicarse con su trabajo.

Actualmente hay pintores que gracias a un manejo de sugestión masiva son considerados maestros sin haberlo sido, y verdaderos maestros sin promoción, que poca gente reconoce.

 

 

2. MUSEO THYSSEN-BORNEMIZA - Madrid

 

 

A diferencia de El Prado, el espectro de la muestra en este museo va desde primitivos italianos y neerlandeses hasta la pintura pop de los años 60´s, expuestos en una secuencia cronológica. Gracias a estas características, en este museo espontánea y groseramente pude reconstruir para mí, la evolución de la técnica pictórica.

Obviando las pinturas de los llamados primitivos y su empleo de las pátinas doradas, resulta que desde la época anterior al renacimiento, tanto los italianos como los neerlandeses ya utilizaban un fondo amarillo ocre sobre todo el cuadro. Este fondo se dejaba secar. Para los cielos aplicaban sobre este fondo pintura gruesa celeste dejando traslucir aleatoria y sutilmente algunas zonas para darle vibración y profundidad. La zona del horizonte era realizada con color casi blanco. Las montañas, las rocas, y los relieves del suelo eran moldeados en sus volúmenes aplicando pintura de color beige y arrastrándola para lograr diversos grosores, esto es pintura más gruesa en las luces, más delgada en las zonas medias, y nula en las sombras. Para darle el color a estos objetos así modelados, una vez seca la capa de modelado se pasaban veladuras del color deseado: pardos para el suelo, y verdes para los pastos y follajes. Las sombras se lograban con veladuras de pardos. En las prendas la técnica era similar: un modelado de color neutro, ya seco se recubría con veladuras de colores intensos y se reforzaba con sombras pardas. En la piel ya que el uso de veladuras de color intenso genera un efecto de vidriado poco realista, el modelado del volumen sobre el fondo ocre seco se realizaba empleando pintura con diferentes tonos de color piel clara para las luces e intermedios, la cual también era arrastrada sobre el fondo seco para lograr el modelado. Las veladuras pardas se aplicaban para las sombras, pero ya no para dar el color. El follaje de algunos árboles se simulaba pintando una silueta de fondo marrón sobre la cual una vez seca se aplicaba pintura más clara para las hojas. Sólo para la representación de pieles y plumas y algunos satenes y sedas en los retratos se solía aplicar pincelazos de pintura fresca yuxtapuesta.

Llamativamente, esta fue la técnica universal que se empleo en la mayoría de obras para la representación de la realidad hasta la llegada del impresionismo.

En el s.XVII se difundió el empleo dramático y efectista del claroscuro marcado con gruesos y luminosos empastes de pintura para las luces, y grandes fondos de veladuras pardo oscuras. Algunos variaron el tono de color ocre amarillo del fondo del cuadro por color gris (Rubens), por color ocre bermellón (Goya), ó por color beige. Esta época fue el auge del empleo de las veladuras de colores claros sobre los empastes, para el enriquecimiento de todas las texturas representadas. Algunos pocos virtuosos como Velásquez comenzaron a realizar pintura en fresco en algunas zonas escogidas del cuadro. El empleo desmedido del claroscuro marcado se extendió hasta los paisajes artificiales y oscuros durante el s.XVIII. Durante el s.XIX hubo un resurgimiento de la pintura con la recopilación y repotenciamiento de todo lo aprendido hasta el momento, con una experimentación marcada en la pintura en fresco y el trazo ágil, pero siempre con claroscuros y tonos pardos en los fondos, siempre encerrados en el taller y alejados de la naturaleza, características que precipitaron la aparición del impresionismo.

Los impresionistas en su confrontación con los paisajes y luz naturales, dejaron de usar las veladuras pardas de las sombras y pasaron a emplear la pintura mezclada en fresco sobre el lienzo, aboliendo el marrón y el negro. Al principio la mayoría seguía usando el fondo seco de amarillo ocre ó beige, pero ya no tanto para lograr el efecto de modelado como sí para evitar dejar espacios vacíos entre las pinceladas sueltas de diversos colores que intentaban recomponer la luz.

Con la llegada de Vincent a escena todo cambió. Pareciera que nunca nadie le explicó que existía un fondo sobre el cual modelar, ni veladuras para el coloreado y sombreado, así que él comenzó a pintar todo en fresco sin ningún fondo. Finalmente en una supremacía de la percepción subjetiva y de su propio estado de ánimo por sobre la realidad objetiva, comenzó a deformar el espacio y el color.

Los fauvistas continuaron con este legado, distorsionando aún más el espacio y el color.

Poco a poco con la sucesión y el aporte de los diferentes “ismos”, los fondos y las veladuras ya no fueron empleados para simular la realidad, sino como un recurso más para obtener mayor riqueza en el manejo del material sobre la tela. El cuadro dejó de representar la realidad, para ser una realidad en sí mismo. Los materiales dispuestos sobre la tela fueron la nueva realidad, que salió de e interaccionó con la mente del artista; todos los medios que sirvieran para enriquecer este fin fueron bien recibidos, incluso el empleo de materiales como arena, papel e instrumentos como la regla y plantillas.

Más adelante se dejó incluso de emplear la pintura, y se utilizaron acrílico y cintas adhesivas sobre el lienzo. La pintura se hizo minimalista. Cualquier trazo ó mancha se llenó de presencia convirtiéndose en el protagonista de la obra. Finalmente se obvió cualquier trazo ó mancha y el mismo fondo monocromático en sí llegó a tomar el rol protagónico. Las inflexiones del tono y de la textura fueron los nuevos protagonistas. Luego se siguieron empleando estos y otros materiales, pero ya no sobre lienzo. Se dejó de usar el lienzo. Finalmente, se declaró la muerte de la pintura…

Se empezó a fabricar especies de altorrelieves portátiles ó cuasi-esculturas con formato de cuadros, empleando diversos materiales para ello.

 

Es muy gracioso el que la muestra de más de mil obras que abarca casi toda la historia de la pintura, acabe con una obra realizada por Robert Rauschenberg, la cual según explica un al parecer necesario cartelito adjunto, contiene un mensaje de crítica al consumismo, porque saliendo de esa sala y a unos tres metros de la mencionada obra, está la puerta de entrada a la tiendecita interior del museo, en la cual se ofrece al visitante de la muestra todo tipo de variedad de recuerdos de la visita, ajustados como esperaría cualquier modesto consumidor, a los requerimientos apropiados para cada edad y sexo (muñecos, adornos, vajillas, útiles escolares y de escritorio, prendas de vestir, joyas, impresiones sobre papel plastificado tipo líno, postales). No me percaté si ofrecían la copia de ese cuadro… ¡Maldición! ¡La hubiese comprado!

 

Conclusiones de la visita al THYSSEN-BORNEMIZA:

 

Al parecer la técnica de la pintura parte de un objetivo previo muy definido: la representación fiel de la realidad, mediante un método reproducible, predecible, y que garantice la durabilidad de la obra en el tiempo. Desde el momento en que se encontró este método, no se dejó de usar, y durante siglos las pocas variaciones que aportaron mejoras, fueron incorporadas. Quienes permitían la actividad pictórica y guiaban el rumbo del arte eran los compradores que requerían: retratos realistas, obras de concientización masiva sobre la autoridad y majestuosidad militar-monárquica ó divino-religiosa, ó bien desnudos.

Con el paso del tiempo, los requerimientos cambiaron: apareció la fotografía y su representación más fidedigna de la realidad para retratos, desnudos y paisajes. Las monarquías y la iglesia desaparecieron ó perdieron poder sobre la población. Así el objetivo del arte dejó de ser la representación fiel de la realidad, y se redirigió a la representación de los sentimientos y al mundo interior del artista en sí mismo. Y con esto quedó entera libertad para la utilización de técnicas y materiales, siempre y cuando estos reflejasen lo que el artista quisiera transmitir.

 

 

3. MUSEO REINA SOFÍA – Madrid

 

 

Lamento que mi paso por este museo haya sido sin la preparación previa adecuada como para aprovechar sin vacíos y con menos prejuicios la oportunidad. Este museo muestra obras del s.XX. De la primera mitad y ocupando aproximadamente la mitad de las instalaciones, hay muestras del cubismo, expresionismo abstracto y surrealismo, en calidad de muestra permanente de la colección. Hasta estos movimientos había llegado mi entendimiento sobre el arte. De la segunda mitad del s.XX nunca entendí nada, y pensé que el arte había perdido el sentido al pasar del mundo del sentimiento y la simbología, al mundo de las ideas racionales y la razón. Tan absurdo y repelente me pareció este concepto, que nunca hice el esfuerzo por entender las obras de este período -también llamadas “arte”-, pensando que se trataba de la retórica pasajera  de cuatro locos. Sin embargo al llegar al Reina Sofía con mi esposa, nos encontramos con que la mitad del área estaba destinada a este tipo de arte procedente de varios continentes, y muchos de ellos con una antigüedad de casi cincuenta años. Nos dimos una vuelta rápida por muchos ambientes observando absortos infinidad de trabajos, a cual más absurdo e inteligible que el otro, pero con la sensación y sospecha de que algo había pasado en el mundo en las últimas décadas, que nos habíamos perdido.

 

 

4. MUSEUS DALÍ - Girona

 

A. TEATRE MUSEU DALÍ – Figueres

 

Ya siendo famoso Dalí, el alcalde de la ciudad de Figueras, -ciudad en la cual había nacido Dalí y a la cual pertenece Cadaqués, el balneario donde vivió la mayoría de su vida,- le cedió el antiguo teatro en ruinas de la ciudad para que lo remodelase a su gusto. A Dalí le fascinaban los edificios ruinosos, y poder contar en su ciudad natal con un lugar enorme y propio donde poder dar rienda suelta a su creatividad y exaltación personal, fue algo ma-ra-vi-lloso …!!!

Más que una colección de cuadros, el teatro museo principalmente es una anticipación al llamado arte conceptual-, una “intervención” de la edificación, la cual está además llena de “instalaciones” por doquier. La arquitectura del edificio inicialmente ruinoso, fue modificada y complementada con el estilo de Dalí -la gran cúpula y el gran muro de vidrio, las galerías circulares con ventanales y esculturas en los cuatro pisos- quien además lo llenó de obras a las que podríamos referirnos como arreglos de muebles, objetos variados y esculturas -propias creadas especialmente ó ajenas y recicladas-, todos ensamblados y remanufacturados en una nueva estética y orden dadaísta-surrealista a manera de “ensamblage”, y dispuestas por todos los lugares disponibles en el local: grandes vitrinas-hornacinas, paredes, techos, escaleras, corredores, patios y salones. El arte deja de estar en los cuadros y todo el edificio se transforma en un enorme y complejo objeto de arte barroco y surrealista. Una experiencia sui géneris por la dimensión de la colección, engastada en la edificación, mostrada permanentemente, y realizada por un solo autor. Los cuadros que muestran no son ni mucho menos los mejores de Dalí (una colección especializada muy grande de obras de mucha calidad, que muestra todas las etapas de Dalí es la del museo de Saint Petersburg, en el estado de La Florida). Tal vez las mejores obras se encuentren en colecciones particulares, tal vez meterse demasiado en este mundo del arte conceptual lo predispuso a ejecutar una tras otra -superficial y velozmente- diversas ideas, sin disponibilidad de tiempo para dedicarse elaborada y minuciosamente a la ejecución de nuevas grandes obras ó, tal vez es sólo que ya no tenía la resistencia de antes y estaba en una carrera involuntaria contra el tiempo (este edificio fue inaugurado cuando Dalí tenía 70 años).

 

B. CASA MUSEU DALÍ – bahía Port Lligat del balneario Cadaqués

 

¿Quién podría creer que es posible entrar como invitado a la casa donde vivió casi toda su vida y realizó sus mejores obras el propio Dalí, y pasearse especulando y ensoñando por sus diversas salas, sus comedores, por sus patios y recintos, todos dispuestos como un enorme laberinto acogedor en recovecos y desniveles, aislados del mundo en una playa solitaria y envueltos tan sólo por la brisa y el mar, los árboles y el intenso cielo celeste? ¿Quién podría creer poder pararse en el propio dormitorio y en el propio taller donde se gestaron sus mejores ideas? Los momentos más especiales fueron cuando al llegar temprano –antes que hubiese llegado nadie-, y descendiendo por la colina, en silencio y sólo con la cercanía de varios gatos grandes y gordos, me agaché a la orilla de ese oscuro mar azul de sus cuadros, que se acercaba delicado en un lento vaivén cristalino, a escasos metros de la entrada, mientras el día se iba iluminando, y luego más tarde, cuando una vez dentro y rezagado del grupo, me pude quedar un instante a solas en su propio taller, parado, sólo, al centro de la habitación, y mirando en silencio por una de las ventanas por las que tantas veces miró, lo único que había para mirar, sin que nada lo interrumpiese: el follaje, el cielo y el mar.

 

 

5. FUNDACIÓ JOAN MIRÓ - Barcelona

 

 

La experiencia de esta visita empieza con el alejamiento de la ciudad y el ascenso serpenteante a través de la boscosa colina de Montjuïc, una de las dos colinas que enmarcan Barcelona. Enclavada al centro y ubicada como un mirador, se encuentra la blanca edificación horizontal especialmente diseñada por J.L. Sert, de altos techos y grandes ventanales, terrazas y espacios abiertos, que integran la luz y la naturaleza de los jardines internos y los del alrededor a la estructura y a las obras de arte. Toda esta bienvenida integral-sistémica a la fundación finalmente se personaliza en la entrada, en un personaje humanoide que pareciera encarnar al mismísimo Miró-niño, mientras tangencialmente un arreglo curioso llama nuestra atención. Se trata de un conjunto de elementos cuya presencia no podría haber sido casual, pues su disposición ahí es perfecta y por ello nos sorprende más: es la esquina opuesta a la entrada del edificio, que se triangula con una escultura metálica que como un inmenso tulipán bermellón, de líneas y superficie minimalistas, llena justo el espacio que hay entre la esquina y un pino ciprés verde oscuro que tiene por delante. Al final no pude decidir si el ciprés fue sembrado ahí de una manera planeada desde un inicio, ó si la escultura fue agregada recientemente para llenar ese espacio –lo cual mostraría una receptividad no menos inusual-. En cualquier caso la presencia del conjunto es impresionante.

 

Si bien no hay una disposición estrictamente cronológica en la exposición de las obras, se puede inferir la evolución que tuvo Miró en su concepción del arte. Empezó como todos sus contemporáneos, experimentando con las diversas tendencias emergentes de la época. Al parecer no satisfecho con ello, permitió que sobre los paisajes y personajes aún concretos fueran apareciendo pequeños y numerosos seres animados fantásticos. Con el paso del tiempo estos seres fantásticos tomaron el rol protagónico, y los paisajes y personajes concretos fueron cediendo su lugar a fondos casi abstractos. Estos seres fueron simplificándose cada vez más, resaltándose el carácter de su existencia propia conforme su representación se limitaba a sólo trazos ó manchas, mientras el fondo cada vez más vibrante también cobraba vida. Finalmente el fondo cobró tanta vida que en algunos casos se percibe que tiene el rol protagónico. El tema de la pintura de Miró pareciera ser el germen de la existencia, sin limitaciones, más allá de la vida como la conocemos.

 

Por el comentario de un visitante local a un invitado suyo, me enteré que Miró fue una persona empática, buen esposo y buen padre. A diferencia de otros artistas contemporáneos a él, sólo tuvo una mujer y un hogar.

 

Dentro del recinto -cuyas instalaciones y obras en conjunto funcionan subliminalmente como un templo de exaltación a la vida-, además el personal de la fundación lleva a cabo una serie de actividades culturales y artísticas dirigidas principalmente a los más receptivos -los niños-, como talleres de artes gráficas de diversos tipos (convencional, graffiti, animación digital audiovisual ) y de arquitectura, así como la presentación itinerante pero permanente de obras de teatro infantil y títeres, todas de diversos estilos fantástico-mágicos.

 

Todo un inesperado legado de contribución al desarrollo del ser humano.

 

 

6. MUSEU D´ART CONTEMPORANI DE BARCELONA (MACBA) - Barcelona

 

 

Llegar a un museo de este tipo fue uno de los objetivos principales en este viaje. A diferencia del museo Reina Sofía que es un edificio antiguo modernizado sin restricciones (se podría decir que “intervenido”), y concebido para albergar en la mitad de sus ambientes una colección permanente que se inicia alrededor de 1910, este museo tiene un local que pareciera haber sido diseñado y construido especialmente bajo otro concepto. Características fundamentales de la Edad Moderna -y más aún de la Contemporánea- han sido el cambio (la reforma y el progreso en todos los campos) y el intercambio de información. En ese sentido, este museo tiene sus ambientes interiores expuestos visualmente al exterior, para generar en la comunidad la sensación de que el arte no es ajeno a ella e invitarla a participar. Así mismo, el espacio interior está destinado principalmente a exposiciones transitorias sólo de obras de las últimas décadas, intentando mantener permanentemente actualizada a la comunidad de las últimas tendencias y conceptos artísticos. Desde el ingreso y antes de adquirir el boleto de entrada nos encontramos con una “instalación” que no entendimos. Por azar ingresamos en el momento en que se iniciaba la única visita guiada del día. Sólo los viernes era en castellano, ¡y el día que entramos no era viernes!  Gracias a la generosidad de las guías -todas estudiantes de arte- y de los otros concurrentes -todos catalanes bilingües-, nos hicieron la visita guiada en castellano. Fue entonces cuando nos explicaron que vivíamos actualmente la Edad Moderna, la cual a manera de proyecto tenía unos preceptos directivos que no se habían cumplido, y que las últimas décadas los artistas venían cuestionando la validez del proyecto, realizando críticas y reinvindicaciones a través de sus obras (nunca antes se me había ocurrido enmarcarme en un contexto histórico-conceptual al estar frente a una obra de arte; para mí el arte justamente era atemporal y era para transmitir sensaciones-emociones, no una tribuna para denuncias y reformas sociales). Mientras se desarrollaba la visita, pude inferir que el arte actual mora en el intelecto, que basa su lenguaje en ideas racionales que deben ser “leídas”, más que en la intuición emocional, y que más importante que el objeto de arte en sí, es el concepto que el artista expone. Sin embargo, el conocimiento de todo esto no me dejó en condiciones para poder entender y apreciar las obras que tenía frente a mí. Es más, el hecho de tener que ser guiado por una exposición me parecía un fracaso de este tipo de arte. Al salir mientras oscurecía, tuve que hacerlo entre el temor de ser asaltado ó arrollado. El hecho de estar en una tierra extraña frenó mi impulso de golpear a un sujeto fuera de sí que abordó a mi esposa en una mezcla de cortejo agresivo y acoso. La plaza externa del museo concebida como un lugar de convocatoria cultural e integración con la comunidad, estaba invadida por una multitud de vagos drogadictos postrados y adolescentes frenéticos en skateboards. Al parecer el error estuvo en la elección de la zona urbana para ubicar el edificio.

Me quedé nuevamente con la sensación de que algo realmente importante había pasado en el mundo, que Yo me había perdido. Y aunque parecía que esto importante había sido algo sin sentido, era imperativo averiguarlo.

 

Con esta visita terminó el viaje.

 

Apenas de regreso en casa -y aún de vacaciones-, no pude hacer otra cosa que empezar a investigar sobre la historia de la civilización occidental y sobre la historia del arte, para intentar descifrar cómo en las diferentes épocas la cosmovisión colectiva, tácita y gestada de una manera no necesariamente conciente de una sociedad, influye directa e involuntariamente en la obra de sus artistas. Tal vez así entendería algo y podría situarme y entenderme a mí mismo. La información que revisé la obtuve de diversas y variadas fuentes, las cuales en algunos casos me parecieron sesgadas por las ideologías particulares de sus autores. He tratado de hacer un resumen imparcial, pero no he podido dejar de resaltar algunas injusticias y cosas graciosas que me parecieron muy evidentes, y que usualmente no se resaltan en los textos convencionales. Yo, como la mayoría de profesionales que no hicimos una carrera de letras, estudié historia durante mi educación escolar secundaria, es decir no más allá de los 17 años, edad a la cual con el método convencional de enseñanza, no se le saca el menor provecho. Nunca imaginé que la volvería a revisar, y al hacerlo 28 años después, confirmaría efectivamente que había mucho que me había perdido. Mucho, y mucho más de lo que calculé, tanto…que no podría luego dejar de cuestionar mi actividad profesional cotidiana, y mi futuro.

 

 

 

 

III. Historia de la Civilización Occidental

 

 

Luego de una profunda revisión crítica por los historiadores del s.XX y por consenso académico actual, la historia universal toma como eje a Europa occidental, e inicia la Edad Antigua con la aparición de los grandes imperios, fusiones de estados que ya habían adquirido complejas estructuras políticas, sociales y de producción. La Edad Media abarca de los siglos V al XV, y la Edad Moderna abarca desde el s.XV hasta la actualidad. Para algunos, desde el s.XVIII se inició la Edad Contemporánea. Más aún, actualmente y ya desde hace varias décadas, en diferentes medios intelectuales se debate la posibilidad de haber ingresado a una nueva Edad, que algunos llaman Post Moderna.

Algo que no ha variado en esencia a lo largo de todas las Edades, son las guerras de los diversos pueblos entre sí, y los conflictos entre las clases dominantes y los dominados al interior de cada pueblo… (un perpetuo oportunismo del hombre hacia el hombre y hacia su entorno).

Sin embargo, las Edades han sido caracterizadas por particulares situaciones ó concepciones políticas, sociales, económicas, tecnológico-científicas, culturales, espirituales y morales. Mientras las desarrollamos, intentemos imaginar cómo concebía la vida un hombre de la época en cada una de las clases sociales.

 

EDAD ANTIGUA: hasta el siglo V

El único jefe era el Emperador del Estado Imperial Romano, por designación divina y herencia del linaje. El Estado había alcanzado complejas normas de organización. Una clase privilegiada minoritaria de ciudadanos libres beneficiarios del Derecho Romano -un legado para la civilización-, sostenidos por el trabajo de una clase esclava. Fuera del Imperio, miríadas de bárbaros libres, resentidos e ignorantes. El Estado permitía la propiedad privada y la adquisición mediante la compra directa ó por servicios prestados al Estado. Se había integrado todo el conocimiento habido hasta la época y se disfrutaba de un auge  cultural y tecnológico sin precedentes. El ciudadano común se percibía disminuido frente al aparato del Estado, pero como parte de él, no estimaba a la mujer, ni respetaba el hogar. Los bárbaros, contrariamente estaban divididos en tribus, con un jefe tribal designado -en base a sus méritos- sólo para ocasiones específicas como misiones ó batallas. Eran extremadamente individualistas. Detestaban la esclavitud. No había derechos a la propiedad privada y la única manera de adquirir las cosas era tomándolas grupalmente por la fuerza. Estimaban a la mujer y respetaban el hogar. Romanos y bárbaros eran paganos politeístas.

Las invasiones bárbaras continuas, la corrupción del Estado y el fortalecimiento del Cristianismo permitieron la caída del Imperio en el s.V.

 

EDAD MEDIA: de los siglos V al XV

Caído el Imperio a manos de las tribus bárbaras e ignorantes, las tierras y el poder se repartieron fragmentariamente entre los jefes de las tribus, ahora constituidos cada uno en un señor feudal, dueño y tirano absoluto en su feudo. Cada feudo se transformó así en un pequeño mundo aislado, incomunicado del resto. Una gran población local no perteneciente a las tribus invasoras quedó desposeída, expuesta al hambre, a las bestias y al pillaje. Surgió así el sistema social de producción mediante el cual estas personas se transformaron en siervos del señor feudal. En este sistema, el siervo no era esclavo, pero tampoco era libre para irse de las tierras que le habían sido dadas en concesión para trabajarlas obligatoriamente, como campesino. Debía dar al señor un monto mínimo por derecho de trabajar la tierra y además el excedente de su producción, si la había. A cambio el señor lo protegía de delincuentes e invasores. Destruido el Imperio, la Iglesia -que a diferencia de los feudales disgregados se mantenía como una unidad y había adquirido poder político-, se constituyó en depositaria y custodia del latín, del desarrollo cultural y tecnológico, y del complejo legado de la organización política estatal y del Derecho de los romanos. Los señores feudales más ricos y ambiciosos comenzaron a reclutar los servicios de influencias políticas de altos clérigos y los servicios militares de otros feudales menores. A cambio estos nuevos servidores (vasallos), recibían del señor feudal tierras -siervos incluidos- y sus títulos nobiliarios respectivos. Con este apoyo para nuevas conquistas, estos señores feudales lograron constituirse en pequeños reyes (monarcas feudales) y la Iglesia se hizo más poderosa. La pugna por el poder entre feudales y clérigos, así como las guerras entre monarcas feudales, y el abuso de los feudales y los clérigos sobre los siervos, se mantuvo durante todo el período. Se sumaron las cruzadas. Mientras, el hombre común, permanecía incomunicado e ignorante, oprimido entre feudales y clérigos, y atemorizado permanentemente por un Dios castigador, por las innumerables supersticiones y seres sobrenaturales, por el hambre, las guerras y las plagas, con el único consuelo del purgatorio y al final la vida eterna. Existieron en algunas zonas bajo los dominios feudales, poblaciones de hombres libres en calidad de súbditos, dedicándose a la artesanía y al comercio. Estas poblaciones gozaban de un sistema intermedio entre el vasallaje y el servilismo: debían responder grupalmente como población tanto en la explotación de su campo circundante, como ante los requerimientos políticos ó militares del señor. Estas poblaciones desarrollaron en grandes ciudades -burgos-, y su progreso económico comenzó a favorecer crecientemente a sus respectivos monarcas feudales, quienes dejaron de pelear entre sí para favorecer el comercio entre los comerciantes de sus reinos. Ya en el s.XV, el conflicto de intereses de los poderosos grupos implicados: los monarcas feudales, la llamada realeza -que deseaban disminuir el poder progresivamente adquirido por sus vasallos, la llamada nobleza-, la cada vez más poderosa Iglesia, y la población burguesa libre de las ciudades -que deseaba educación, liberación del abuso tiránico de su feudo y mayores facilidades y garantías para el comercio con ciudades de otros feudos-, llevaron a una reforma profunda del sistema político y social. Por acuerdo entre Realeza, Iglesia, y grandes comerciantes burgueses, se restó poder a la Nobleza en favor de la Realeza, pasando los Monarcas Feudales a constituirse en los nuevos Monarcas Absolutos de los nuevos grandes Estados Monárquicos; la tiranía antojadiza y cerrada de cada feudo fue reemplazada por una sola ley administrativa de cada gran reino: se otorgaron derechos a los ciudadanos, se abolió la esclavitud, se promovió el libre comercio y se fundaron universidades. Demasiado para permanecer más tiempo bajo la misma Edad.

 

EDAD MODERNA: de los siglos XV al XVIII

Moderno proviene del latín modernus: de hace poco, reciente.

No sé si en algún momento se sentaron un grupo de sabios a definir el nuevo espíritu de la época. Mencionan que el espíritu de esta edad tomó al período Clásico como referente, pero no mencionan que fuese un proceso premeditado. Igualmente mencionan que los valores de la Modernidad son: razón, progreso y comunicación (en contraste con el oscurantismo, retraso y aislamiento de la Edad Media). Tampoco aclaran las circunstancias, como sí ocurre actualmente con la revisión de la Modernidad.

Este período se caracteriza por el desarrollo de numerosos procesos iniciados en la Edad previa, que produjeron cambios significativos en esta. El desarrollo de la nueva clase burguesa y las grandes ciudades comerciales y portuarias, el desarrollo de la economía monetaria, la contabilidad, el capitalismo comercial, la banca (créditos, préstamos, seguros, letras de cambio- actividades consideradas previamente por cristianos y musulmanes como pecado de usura, esto es de lucro indebido no ganado con el trabajo, y sólo permitidas a los judíos), la bolsa, el sistema financiero. La realización de grandes viajes interoceánicos -gracias al descubrimiento de la brújula-, alcanzándose un intercambio cultural y un desarrollo comercial sin precedentes. El descubrimiento y colonización de América intensificarían este fenómeno. La caída del feudalismo, el desarrollo científico y tecnológico, la prosperidad general (fue en este período que acabaron los devastadores ciclos de hambre y epidemias en Europa occidental), y el prolongado período de paz entre los nuevos Grandes Reinos.

Todo ello generó una confianza en el hombre y en la razón, que se plasmó en el Humanismo-Renacimiento y en el Iluminismo, respectivamente. El descubrimiento de la imprenta permitió la libre difusión de estas nuevas ideas liberales a toda la población. Se cuestionaron así muchos dogmas de la Iglesia católica, desencadenándose la Reforma Protestante.

Así mismo, mientras los campesinos y artesanos sumidos aún en la pobreza tributaban la mitad de su producción, se cuestionarían también los dogmas de “el derecho divino” de la realeza, germinándose el proceso de derrocamiento del sistema político de Monarquías Absolutas en los Estados Monárquicos de la región y en sus Colonias respectivas. En esta época surgieron los ideales de filantropía y de confraternidad universal (se concibió el esperanto), que serían destruidos luego:

 

EDAD CONTEMPORÁNEA (también llamada MODERNA TARDÍA): desde prácticamente el s.XIX, a la actualidad

En esta época los procesos que definen a la Edad Moderna (y que provienen de la Edad Media), alcanzan su esplendor. A tal punto, que surge el dogma filosófico llamado Positivismo, que postuló que la ciencia resolvería finalmente los problemas económicos y sociales de la humanidad. Se menciona que esta Edad es el triunfo de la burguesía en lo social, del capitalismo y el mercado libre en lo económico, y del Estado Nación y la democracia en lo político. Pero creo que también alcanzan su esplendor en tan breve período, las luchas por el poder político y el poder económico:

 

A. En lo Político:

El hito emblemático de esta nueva edad es la Revolución Francesa en 1789, que inició la secuencia de derrocamientos de las Monarquías Absolutas en Europa y de sus respectivas colonias en América, Asia y África a lo largo de los siglos posteriores. Ni bien se instalaron estos nuevos Estados en Europa y en sus colonias, y mientras la gran masa de proletarios y campesinos que combatieron soñaba aún con los prometidos ideales de libertad, igualdad y fraternidad, las nuevas clases dirigentes declararon la guerra entre los nuevos Estados, para redistribuirse las tierras y el poder.

Aunque esto no ocurrió en un sólo paso:

Derrocada la monarquía francesa, representantes intelectuales del pueblo francés acordaron con la realeza derrocada, crear un nuevo Estado Monárquico “Constitucional”, en el cual el nuevo estado ya no sería manejado sólo por la realeza, sino por un Parlamento “representativo” de la población. En esta población, cada individuo gozaría de inherentes Derechos Humanos. Todo lo anterior estaría garantizado jurídicamente mediante una Constitución Política. Fue el nacimiento de la democracia. Apenas acabada la Revolución Francesa, Napoleón Bonaparte fue coronado Emperador e invadió toda Europa para expandir su imperio, y aunque finalmente fue derrotado, todos los reinos europeos quedaron deteriorados, coyuntura que fue aprovechada al interior de algunos reinos, para la gesta y ejecución de las respectivas revoluciones políticas. Al nuevo estilo de Francia, mediante similares revoluciones y acuerdos con sus realezas, en algunos reinos de la región se crearon nuevos Estados Monárquicos Constitucionales. En estos nuevos Estados, los nuevos líderes burgueses, inicialmente revolucionarios -ahora parlamentarios conservadores-, podrían al fin realizar el sueño anhelado desde la edad de los feudales: poder manejar los Estados nacionales como mercados nacionales.

En 1914, la Monarquía Alemana ambiciosa de dominar Europa inició una guerra que terminaría implicando a Rusia, a todos los países de Europa y a sus colonias respectivas. Finalmente USA tuvo que intervenir para poner fin (1918) a esta llamada Primera Guerra Mundial. Algunos pueblos aprovecharon el deterioro por la guerra, para derrocar a sus monarcas: La República Federal Alemana, La República Socialista Soviética (el poder en este caso lo tomaría una dictadura socialista). Al poco tiempo y para salvar a su nación de la infiltración política del naciente comunismo, líderes militares en diversos países, derrocaron a sus respectivas e ineptas monarquías absolutas: Mussolini, Hitler y Franco, quienes terminaron instaurando dictaduras (y guerra civil en España de 1936 a 1939) a nombre del nacionalismo. Los nuevos dirigentes alemanes, conservando la ambición de un Imperio Alemán, iniciaron en 1939 ataques a países europeos a sabiendas que estos tenían alianzas de mutua ayuda militar. Al otro lado del mundo y con los mismos propósitos, la monarquía Japonesa inició un ataque similar a territorios asiáticos que eran colonias europeas. Esto generó la llamada Segunda Guerra Mundial, que acabó en 1945 estando ya todos los participantes agotados, con un ataque contundente de USA a Japón. Los territorios fueron repartidos entre los aliados. Así a la URSS le tocó Alemania Oriental. Ese año para promover la paz se fundó la ONU en USA. En los años siguientes llamados de Post Guerra siguieron una serie de eventos. En 1948 la ONU proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos. El mundo quedó polarizado y atemorizado entre dos gigantes políticos y nucleares: Rusia comunista y USA capitalista. La economía europea quedó destruida. Se firmaron una serie de alianzas políticas, militares y económicas entre USA y los países capitalistas (en Europa otorgó ayuda para la reconstrucción económica mediante el plan Marshall), y entre URSS y los países comunistas. Un Tribunal Internacional juzgó y ejecutó a los líderes nazis. Alemania estuvo tutelada por 10 años en el intento de evitar el resurgimiento nazi. En Francia se eligió democráticamente y por sus méritos personales durante la guerra, al izquierdista De Gaulle, quien reconstruyó al país. En Italia, por plebiscito se instaló una república. España debido a la presencia de Franco fue incluida tarde en la Comunidad Europea y en el plan Marshall. URSS infiltró comunistas en los destruidos países de Europa del Este, que llegaron al poder mediante elecciones ó golpes de estado; los insurgentes en Polonia, Hungría y Yugoslavia fueron aplastados. En Grecia hubo una guerra civil entre el Estado Monárquico y los comunistas. En China hubo una guerra civil entre el gobierno nacionalista corrupto de Chang Kai Sek y los comunistas que, apoyados por URSS crearon la República Popular China al mando de Mao Tse Tung. Corea quedó dividida en dos, el norte apoyado por URSS y el sur apoyado por USA. Se gestaron movimientos de independencia anticolonialistas en diversos países de Asia y África, pero muchos no llegaron a ser viables, y muchos se sumieron en terribles conflictos civiles, religiosos ó tribales, a veces provocados por la arbitraria fijación de las fronteras que reprodujeron las de los anteriores imperios coloniales. Después de más de 40 años de polarización política (Guerra Fría), desaparecieron los regimenes comunistas (en China es apenas nominal) y la consiguiente amenaza de destrucción nuclear.

 

B. En lo Económico:

Desde la Edad Media se inició el desarrollo de la banca, de la bolsa y del mercado financiero por los burgueses. Sin embargo, los mercados estaban restringidos a los límites territoriales de los Monarcas y no había garantías jurídicas para los inversores. Con la caída de la monarquía y la instauración de las Constituciones, se aperturaron los mercados y se garantizó la protección de los derechos de los inversores. Más aún, en esta época se alcanzó un desarrollo tecnológico que permitió la fabricación masiva de innumerables productos. Todo esto permitió una gran inversión de capital económico en estas industrias, las cuales desarrollaron descomunalmente dando paso a las llamadas Revoluciones Industriales. Ya los Estados Nación habían percibido que una excesiva concentración de poder económico también se asociaba con tiranía; por esa razón dictaron leyes antimonopolios. Sin embargo -y paradójicamente-, en USA la misma ley que se dictó tras la guerra de secesión para proteger a la población de raza negra y que justamente evitaba que cualquier persona pudiese ser despojada de sus pertenencias, fue empleada por las Corporaciones para evitar que se restringiese su acumulación de capital. Los dueños de las Corporaciones consiguieron mediante sus abogados y la corrupción de funcionarios y políticos, ser considerados como personas “jurídicas”, y por lo tanto beneficiarias de dicha ley. Así, en el paso del s.XIX al XX se concentró el capital en un “selecto” grupo de multimillonarios, dueños de modernas empresas multinacionales (EMN). Ante una nueva masa de trabajadores explotados por el liberalismo económico, los Estados tuvieron que incorporar leyes sociales -ahora llamadas Derecho Laboral- (seguridad laboral, jornada máxima, salario mínimo, descanso laboral, vacaciones, seguro social –de desempleo, de enfermedad, de invalidez, de vejez-, derechos de asociación sindical y de huelga), para garantizar a esta población un mínimo de bienestar y evitar una revolución social. Sin embargo, siguiendo el principio de maximización de las ganancias sin consideraciones a terceros, las EMN deslocalizaron (ó tercerizaron) las industrias de menor complejidad técnica a otros países donde las condiciones infrahumanas permitían mejores oportunidades para su enriquecimiento. Hasta hace poco tiempo a estos países se les llamaba “subdesarrollados”, término peyorativo que connotaba el merecimiento de su suerte. Recientemente ha sido cambiado por el término eufemístico “en vías de desarrollo”, para crear la ilusión que les espera un futuro próximo mejor. En el presente texto y sólo por el gusto de poder fantasear, permítaseme llamarlos “devastados”, termino que implica una necesidad de redención; así como hubo un plan Marshall de ayuda económica a países que a sabiendas y por ambiciosos se habían metido en un lío más grande que ellos, con mayor razón también debería haber un plan llamado -algo así como- Robin Hood, para devolverle a los pobres lo que le quitaron los ricos. Estos países han quedado devastados social, económica, cultural y moralmente tras haber sido sometidos primero a siglos de colonialismo, y luego de su “independencia colonial”, sometidos luego a similares regimenes feudálicos de hacendados y terratenientes, y finalmente desde hace poco, sometidos a regimenes llamados democráticos ó revolucionarios populares, pero manejados realmente por una oligarquía privilegiada que maneja la entrada al poder político. En estos países devastados, los inversionistas globales detectaron la oportunidad de “negociación” con los grupos de poder que los manejaban, de una serie de condiciones “especiales” para la inversión: privatización de empresas públicas, oportunidad de monopolio local, mutilación jurídica del Derecho Laboral, y mano de obra sumamente barata. Así mismo, gracias a las crecientes facilidades tecnológicas, y a la estratégica ubicación de las diferentes bolsas de valores en el planeta para lograr que sus horarios de atención estén secuenciados, los capitales financieros de estos grupos de poder económico global comenzaron a moverse interrumpidamente sin parar por la superficie del planeta. Hay indicios de que los grupos de poder económico global han logrado introducir a sus miembros en las altas esferas del poder político de las naciones más poderosas, y desde ahí negocian para sus intereses, las mejores condiciones del mercado interno ó internacional. Actualmente, a estas mejores condiciones de mercado internacional se les ha dado forma jurídica, y se les llama Tratados de Libre Comercio. Si bien inicialmente se promocionó la idea de que sus términos eran provechosos para el desarrollo bilateral de sus miembros, al menos en países devastados, se ha comprobado que la brecha entre ricos y pobres, entre beneficiados y desposeídos, se ha hecho aún mayor. Grupos de activistas de oposición, postulan que estamos frente a un nuevo régimen de poder económico global sin rostro, en el cual los poderes políticos han pasado a ser los subordinados que dan la cara y que pueden ser intercambiados a necesidad. Denuncian que este régimen maneja a voluntad los negocios más rentables del planeta: la industria de la guerra (y sus mercados de logística de armamentos, de combustible, de alimentación y de endeudamiento, promoviendo inclusive los conflictos de manera consensuada), la industria del petróleo (con el pretexto de la amenaza islámica y en nombre de la democracia, fueron allanados países productores y expropiadas sus reservas -a Hussein nunca se le encontraron las presuntas armas que justificaron el ataque, y si Bin Laden que nunca se atribuyó el ataque del 11 de setiembre fuese más que sólo un montaje publicitario, asesinaría en silencio y sin represalias para su gente, a los líderes de poder económico y no a civiles comunes), el mercado financiero (diseñando y ejecutando estrategias de especulación premeditadas para poder comprar acciones, hipotecas y bancos en remate, como la crisis financiera de 1929, y la actual réplica del 2008), la industria farmacéutica (“fabricando”y haciendo avalar por la OPS, requerimientos poblacionales millonarios de medicamentos ó vacunas que no tienen sustento científico y que por lo tanto carecen de indicación médica, como la reciente vacunación universal contra hepatitis B en la mayoría de países de Centro y Sud América, ó la administración de antivirales no específicos para la nueva gripe porcina cuya mortalidad es mucho menor que la de la gripe estacional -y de aparición en circunstancias tan extrañas que pareciera generada en un laboratorio-). La apropiación sin límites ya ha empezado. En algunos países devastados han intentado privatizar el agua. Es cuestión de tiempo y de una mejor coyuntura socio-política local para que lo logren. En Europa no lo han permitido, pero en USA ya han logrado patentar seres vivos mediante la justificación de “autoría intelectual” al haber ingresado alguna modificación genética en estos organismos. Desde que el humano se volvió sedentario, la perpetuación de cultivos de plantas -y por lo tanto la alimentación humana- se ha basado en la siembra de las semillas obtenidas en los cultivos previos. Sin embargo, esto parece que va a llegar a su fin. Ya desde hace años la mayor EMN agropecuaria viene enriqueciéndose con la tecnología GURT, que produce las llamadas plantas “Terminator”, plantas cuyas semillas no son fértiles, para obligar a los pequeños y medianos agricultores del mundo a comprar antes de cada siembra las semillas “originales” patentadas. Es muy gracioso que todo esto sea “legal”.

 

Impresionante, ¿verdad? . Como dije, pareciera un esplendor sin precedentes. De igual manera, recientemente han aparecido una serie de descubrimientos que han hecho cambiar la cosmovisión del ciudadano común, la percepción de sí mismo, del hombre, de la divinidad, de la vida y del mundo (ahora, del universo): el descubrimientos del hombre prehistórico, la evolución de las especies y su selección mediante la supervivencia del mejor adaptado a las circunstancias del momento, la influencia de los genes y de la herencia sobre los organismos, las teorías de la relatividad del tiempo y del espacio, la física cuántica, las teorías del big bang y de la expansión del universo, los viajes al espacio, los avances en medicina y cirugía, la manipulación genética, y la informática.

 

No se puede dejar de mencionar en este resumen, las mejoras en la comunicación con el advenimiento de los viajes masivos, rápidos y cotidianos en avión, de la televisión por cable ó satelital, y de la Internet. Sobre todo de la Internet. A todo este intercambio de información que ha roto las barreras físicas de la distancia se le ha llamado Globalización, y está siendo empleado por diversos grupos de interés, para sus propios intereses cada uno, potencialmente beneficiosos ó peligrosos para el resto, según cada cual. Pareciera que en Internet no hay barreras. Por el momento lo único que impide una mayor comunicación es el lenguaje. Eso será hasta que se logren mejores programas de traducción automática. Se debería inventar pronto un traductor del árabe al inglés, para que las nuevas generaciones de occidentales se hagan amigos de los islámicos. Los chinos aún no han sido satanizados mediáticamente, así que no habría urgencia en la amistad con ellos. La mayoría de habitantes globales leen algo de inglés como segunda ó tercera lengua. Eso posibilita que la información en inglés llegue a más usuarios. Se ha acusado a los grupos de poder económico global de emplear el “soft power” que consiste en la infiltración ideológica del “american way of life”, esto es del consumismo y de la aceptación del “capitalismo democrático”-concepto que considera indivisibles la libertades económicas y políticas-.

Internet nació en el seno de la comunidad científica para facilitar el intercambio de materiales de investigación, y realmente puede ser muy provechoso en este sentido. En realidad en todos los sentidos beneficiosos que uno pudiese imaginar. Pero Internet es completamente amoral: TODO puede existir, ser colgado, bajado, difundido, anunciado y luego ser vendido ó comprado anónimamente, sin restricciones y -adecuadamente realizado- sin sanciones. Es por eso, que constituye un laboratorio gigante donde se está llevando a cabo un experimento global de la naturaleza humana. El hombre es muy susceptible de poder ser dominado debido a: su incapacidad para sobreponer los intereses del grupo por sobre sus propios inmediatos intereses, su incapacidad para actuar en grupo, y su fácil sugestibilidad y manipulación mental. Tenemos ejemplos de cómo las nuevas redes sociales de jóvenes por Internet son eficientes para la convocatoria y acciones en grupo. Pero con las investigaciones actuales en psicología de masas, en antropología social, en sociología y en publicidad, la manipulación mental global por Internet podría ser una realidad. Eso, sin considerar el potencial del empleo de los programas rastreadores de las páginas que visitamos y del reclutamiento de hackers profesionales bajo una sola directiva maestra. Ya hace décadas y sin conocerlos, George Orwell en su novela 1984 y Terry Gilliam en la película Brazil, especularon sobre los riesgos que corren los pobladores al poder ser vigilados por un grupo de poder estatal. No sabemos qué variables están en juego, así que el resultado de este experimento no lo sabremos hasta que suceda. Por esas razones existen numerosos grupos activistas en contra de la Globalización.

 

En las últimas décadas se ha popularizado el término “Globalización” –a secas-, para referirse al tema específico de la globalización económica. Pareciese que la globalización económica bien empleada, podría ser en efecto una herramienta para que se beneficiasen todos los actores participantes: los dominantes y los dominados. Sin embargo, los procesos para ponerla en marcha son tan complejos e intrincados, y los intereses económicos de quienes tienen el poder para definir los términos de las condiciones son tan grandes, que terminan usándola para su propio provecho.

 

Numerosos grupos de genuinos activistas y movimientos han denunciado los malos manejos de los grupos de poder económico global y los riesgos de la globalización “corporativa ó económica” mal empleada. Numerosos grupos de genuinos activistas y movimientos han denunciado los riesgos de la globalización “integral” (para evitar malentendidos en este texto, llamaré así a aquella que rompe las barreras de comunicación y mejora el intercambio). Estos activistas y movimientos provienen de diferentes escuelas ideológicas, muchas veces con objetivos opuestos -por lo cual carecen de manifiesto final y de portavoces-, están todos comunicados por Internet para conformar una red global, horizontal y descentralizada -a la usanza anarquista-, que tiene diversos nombres, autodenominada como movimiento Altermundista ó Global Justice Movement, y mal llamada movimiento AntiGlobalización. Nunca faltan grupos políticos, ó sociales con ocultos intereses, intolerancias y prejuicios propios que utilizan las mismas banderas para su activismo. Empezaron a reunirse desde 1999 en “contracumbres”, con motivo de las llamadas “cumbres” (las reuniones de “los máximos” representantes del poder político y económico mundial: Organización Mundial del Comercio, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Foro Económico Mundial, Grupo de los 8), con el propósito de sabotearlas y llamar la atención de los medios mundiales. Desde entonces el movimiento no ha parado de crecer. En una contracumbre llegaron a asistir hasta 150,000 activistas. Pero los actos vandálicos a cargo de infiltrados de otros movimientos y de las propias fuerzas del orden, han desvirtuado el fin de las contracumbres, por lo cual ahora la actividad principal se centra en los llamados Foros Sociales Mundiales, reuniones pacíficas cuyo programa incluye manifestaciones festivas, talleres para compartir experiencias, charlas de invitados, y manifestaciones artísticas diversas. Es esperanzador que este movimiento convocador de la sociedad civil, haya sido el responsable de la inclusión de mejores términos (propuestas vinculadas a los derechos humanos, al derecho laboral, a la protección del medio ambiente) en el proceso de Globalización Corporativa.

 

 

 

 

IV. Historia del Arte Occidental desde el s.XVIII

 

 

Durante la Edad Media el poder en Europa occidental estuvo en manos de la Monarquía y de la Iglesia. El hombre común -la plebe- vivía en un determinismo mediante el cual Dios había designado en la tierra -es decir en la creación- los poderes políticos y religiosos, y los límites de la investigación humana y del cuestionamiento. Durante la Edad Moderna el poder se desmonopolizó y se repartió con parte de la plebe -la ahora económicamente poderosa burguesía-, se otorgaron igualdad de derechos jurídicos a todos los ciudadanos y la ciencia quedó libre para descubrimientos y avances. Al verse los avances que con la ideología y puesta en marcha del progreso y bienestar de la humanidad basados en la libertad, la igualdad jurídica, la individualidad para escoger, la razón, la ciencia y la tecnología se estaban obteniendo, se generó una esperanza sin precedentes en la naturaleza y capacidades del ser humano para lograrlo. No sé si en algún momento algún grupo representativo de la humanidad redactó un plan maestro para desarrollar durante la Edad Moderna, con un marco teórico y unos objetivos por alcanzar. Sin embargo, unos quinientos años después, después del dolor y del silencio que siguieron a la segunda guerra mundial, los círculos intelectuales más reconocidos (los Post Estructuralistas) re-evaluando lo que actualmente se llama el proyecto de La Modernidad, determinaron que éste había fracasado, y se planteó la posibilidad de que estemos entrando en una nueva Edad llamada Post Moderna. Este tema continúa en controversia. Quienes creen en ello, rechazan continuar bajo los preceptos de La Modernidad. Se ha perdido la esperanza en el ser humano para un mundo más justo. Se dice que el humano de nuestros tiempos es escéptico, individualista, sin ideales.

 

De igual manera sucedió en el arte. Primero habría de vivirse un período de adaptación cultural. La nueva clase dominante ahora constituida en el nuevo mercado del arte, aún no tenía cultura artística propia. Ya tenía la ideología de la Ilustración que en nombre de la objetividad y la razón permitió el cuestionamiento y las revoluciones en lo político, religioso y social, así que inició la búsqueda de su nueva identidad estética recurriendo al arte clásico greco-romano como referente (Neoclasisimo). La decepción por los abusos en nombre de la razón y la saturación con lo clásico, llevó rápidamente a la búsqueda ideológica en la intuición, los sentimientos y los ideales –principalmente el de la libertad del individuo en búsqueda de su propio desarrollo, y en lo estético por lo exótico, lo lejano en tiempo y espacio (Romanticismo). Este exceso fue seguido de un regreso ideológico y estético a lo real y actual (Realismo), iniciándose el arte en este momento como una tribuna y apoyo para los incipientes activismos sociales en pro de la nueva clase oprimida, el proletariado. Pero la expresión artística de todos los ideales de la nueva Edad (el progreso y bienestar de la humanidad basados en la libertad, en la individualidad para escoger, en la razón, en la ciencia, en la tecnología, y en la esperanza sin precedentes en el ser humano), seguía limitada por los rígidos cánones conceptuales, temáticos, técnicos y estéticos del heredado arte académico. A fines del siglo XIX, el espíritu de libertad para explorar y progresar en el bienestar personal y de la humanidad, permitió el cuestionamiento gradual de los dogmas artísticos del hasta entonces llamado arte académico, dándose inicio al ahora llamado Arte Moderno. Un grupo de artistas que sintieron la necesidad de encontrar su propio camino (Impresionismo), omitieron voluntariamente los cánones. Hasta el momento, el mercado de los bienes artísticos había sido manejado por los medios académicos oficiales que lógicamente rechazaron la propuesta impresionista. Obligados por esta circunstancia, los impresionistas terminaron también rompiendo con esta tradición, al exponer independientemente sus trabajos en el que llamaron “Salón de los Rechazados”. Este inicio de liberación, permitió el surgimiento y desarrollo de una serie de movimientos experimentales posteriores. Hasta el impresionismo, el objetivo principal de la pintura fue la representación de la realidad física de una manera fidedigna. Con el advenimiento de la fotografía, la pintura dejó de tener como objetivo principal su representación fidedigna de la realidad física; esto permitió mayor libertad para cuestionar los conceptos tradicionales de perspectiva y espacio, de temática, de estética y experimentar con nuevas propuestas. Así mismo permitió al artista concentrarse más en su propio mundo interior y experimentar con ello también. Grupos más radicales priorizados en la exploración de los diferentes elementos involucrados en la pintura, siguieron su camino inexorable, rompiendo con lo establecido y el pasado. La experiencia del mundo en las últimas décadas había sido que la nueva y constante exploración e investigación en las ciencias habían conducido al bienestar y progreso de la humanidad. En esa búsqueda del progreso, en algún momento se infiltró el concepto de que todo lo pasado es atrasado, malo, y que por lo tanto el objetivo del arte debía ser una búsqueda sólo por lo nuevo, negando el resto. La búsqueda mientras fue descubriendo cosas nuevas, fue muy excitante, permitiéndose y exaltándose todo lo antes prohibido y sancionado:

 

  • Fusión de elementos y conceptos artísticos rescatados de otras formas de arte consideradas como primitivas hasta ese momento (postimpresionismo, cubismo).
  • La destrucción del espacio “tridimensional” (postimpresionismo, fauvismo, cubismo, futurismo).
  • La exaltación de lo grotesco y destructivo en: los sentimientos (soledad, depresión, pesimismo, angustia, agresión, sordidez), en la combinación de colores, en la deformación de lo representado y en el trazo (postimpresionismo, fauvismo, cubismo, expresionismo).
  • La protesta ante el no cumplimiento de los ideales de libertad y de igualdad de la Edad Contemporánea, ante la industrialización y la deshumanización, ante la decepción de la esperanza puesta por el ser humano en sí mismo y destruida debido a la guerra (expresionismo, futurismo, dadaísmo, surrealismo).
  • La exaltación de la sensación de fascinación y extrañeza ante lo onírico, ante la realidad oculta tras las apariencias del espacio, del tiempo y de la razón (pintura metafísica, surrealismo).
  • La concepción de que lo que sirve de fondo al objeto protagónico es tan importante como el objeto protagónico, y su exaltación: el no requerir de un  objeto protagónico, porque el fondo en sí mismo puede ser el objeto protagónico (todos los movimientos lo desarrollaron en algún grado, mayor en la medida de su abstracción ó minimalismo).
  • La utilización para la representación visual, de materiales y técnicas diferentes a la pintura (cubismo, futurismo, dadaísmo, arte abstracto, arte informal -llamado también expresionismo abstracto-).
  • La concepción de que los elementos contenidos en el objeto de arte -las manchas, los trazos- tienen vida propia (todos los movimientos lo desarrollaron en algún grado, mayor en el arte abstracto y en el arte informal).
  • La concepción de que el objeto de arte no es un emulador, un portador de una representación de la realidad, sino que es una realidad en sí, con existencia propia (arte informal).
  • La pérdida de límites entre la pintura y la escultura (arte informal).
  • El agotamiento de la exploración en la pintura y la declaración de su muerte.
  • El empleo del movimiento de objetos (futurismo, dadaísmo, arte visual).
  • El empleo de efectos ópticos y sonoros (arte visual).
  • El empleo de objetos ó material artístico creado previamente por otro artista (dadaísmo, surrealismo, arte informal).
  • La concepción de que el objeto de arte debe servir ya no para transmitir directamente emociones al observador, sino que debe servir para transmitir una idea ó concepto -para lo cual el observador debe valerse del análisis racional de las pistas ó acertijos dejados en el objeto de arte- (cubismo, neoplasticismo, arte conceptual).
  • La concepción de que el objeto de arte sólo sirve para crear un efecto óptico de formas, sin pretender transmitir emociones ni ideas (arte visual, arte óptico -llamado también op art-).
  • La concepción de que el concepto subyacente en la creación del objeto de arte, es más importante que el objeto en sí, llevó a concluir que ya no es necesario el objeto de arte. La idea en sí, pasó a ser la obra de arte (Arte conceptual, que incluye: Anti-form, Process art, action-art, performance, body-art, Arte pobre, Land art, Earth works). Se empezaron a valer de fotografías y videos (Media art). El concepto se aplicó para el montaje de ambientaciones especialmente concebidas y diseñadas para existir temporalmente en un lugar específico -generalmente un ambiente en una galería de arte-, recurriendo al empleo de cualquier medio, pero generalmente audiovisual (Instalación Artística).
  • Desde los años sesenta se inició una tendencia en el arte hacia la denuncia de muchas cosas que pasaban en el mundo, desigualdades consideradas injustas ó inadecuadas (sexuales -feminismo, homosexualismo-, raciales, ecologistas, y socio-económicas: colonialismo, imperialismo, sociedad de consumo).

 

Pero al agotarse el material por explorar -y en el silencio de la resaca-, recién se percibió la consecuencia de este concepto -de que todo lo pasado es atrasado, malo-, implícita desde su concepción: lo nuevo al ser descubierto, deja de ser nuevo, arrastrando a una búsqueda imparable y sin otro sentido que la búsqueda en sí. No atesorar, sino descartar.

 

Tampoco sé si en algún momento algún grupo representativo del arte occidental redactó un plan maestro para desarrollar durante el Arte Moderno, con un marco teórico y unos objetivos por alcanzar. Al parecer algunos de sus ideales fueron los propios de la Edad Moderna (el progreso y bienestar de la humanidad basados en la libertad, en la individualidad para escoger, en la razón, en la ciencia, en la tecnología, y en la esperanza sin precedentes en el ser humano), y parangonando a la ciencia y tecnología, tal vez su principal objetivo fue: explorar para progresar y así obtener un mayor bienestar de la humanidad. Mas específicamente, ampliar los conceptos de arte hasta poder descubrirlo y vivirlo en la vida cotidiana misma, y mediante el desarrollo de un lenguaje universal, hacer partícipe de esta vivencia a toda la población. Pero -y lo resalto- en algún momento en la búsqueda del progreso, se infiltró el concepto de que todo lo pasado es atrasado, malo, y que debía buscarse sólo lo nuevo. Y se perdieron en el camino.

Al igual que la declaración del fracaso de La Modernidad, en el arte también se declaró el fracaso del Arte Moderno en la búsqueda de sus objetivos. Hasta se habló de la muerte

del Arte.

 

Desde mediados de los ´70s, a los artistas que reconocen el fracaso del Arte Moderno y lo rechazan, se les llama Post Modernistas. Al parecer no son un movimiento -sino más bien pertenecen a otros pequeños movimientos como la transvanguardia italiana, el neoexpresionismo alemán, el neomanierismo, el neominimalismo, el neoconceptualismo, el simulacionismo, la figuración libre, el bad painting, el neo pop, la nueva imagen, el superflat-, por lo cual no tienen un marco conceptual y programas unificados, pero comparten algunos conceptos, -algo desmoralizados, negativistas y facilistas para mí-:

  • Retomar la validez y vigencia del objeto de arte (el mercado financiero del arte debe de haber subvencionado a varios líderes de estos).
  • La exploración por lo nuevo llegó a su límite con el Arte Moderno. Ya no es posible crear nada realmente nuevo. Sólo quedan la recreación, el reciclamiento, la reinterpretación, la resignificación de obras previas. Aquí nacen los nombres de “intervención” de un lugar arquitectónico, de “apropiación” de imágenes creadas por otro artista.
  • El arte por el arte. El arte no debe tener una función social de denuncia ni de influencia en la sociedad. Ya se evidenció la incapacidad del arte en cambiar el curso de la historia y en lograr una participación de la sociedad. El artista ha evolucionado en sus conceptos mientras que la sociedad permanece con los conceptos clásicos previos al Arte Moderno.

 

 

 

 

V. ¿Y ahora qué hago con todo esto?

 

 

Cuando empecé a escribir mis impresiones del viaje, ¡no tenía ni idea del tamaño con lo cual me iba a encontrar! Acabo de cumplir 46 años estudiando y trabajando ininterrumpidamente. No soy lo que se considera habitualmente un ignorante. Tengo una carrera universitaria respetada por la sociedad occidental, y nunca he dejado de leer diversos temas y de ver documentales variados. Hasta me consideraba a mí mismo una persona algo culta. Pero conforme revisaba la historia de los últimos 15 siglos en occidente -un tema escolar-, sentía cada vez más, que había estado viviendo en otro planeta: el de los despistados. Cuando hace más de 10 años leí por primera vez El Gen Egoísta de Richard Dawkins, sentí rechazo hacia él, pues afirmaba que la naturaleza del ser humano era ser egoísta. Después de 10 años de darle vueltas al tema y de conocer más sobre la naturaleza de los otros animales y del hombre, llegué a entender y aceptar su idea. Es más, siguiendo el ejemplo de los grandes intelectuales de la humanidad, hoy hago un anuncio:

 

“¡Declaro el fracaso del Proyecto de la Humanidad!”

 

Y sí, se lo tendré que reclamar a Dios pues, por que es evidente que no está en manos de esta especie animal cambiar su destino; por un lado el que tiene el poder quiere más y no se arrepiente, y del otro, el sometido no quiere dejar su comodidad para cambiar la situación, y si puede le quita lo poco que tiene a su par. Más aún, esta característica está en los genes de todos los seres vivos que conocemos por esta parte de La Creación física. Por alguna razón no comprendida por mente humana, es parte del plan divino ó algo así. Sería una arrogancia cuestionarla…(aunque nos corresponde el derecho, creo)

 

Supongo que en una nueva clasificación de las Edades -según los poderes que manejan al mundo-, la creación en 1460 de la primera bolsa en Amberes (en cuya reapertura en 1531 una inscripción proféticamente decía: “para el uso de hombres de negocios de cualquier región ó lengua”) podría ser el hito de una Edad aún no nombrada. Fue el nacimiento de un nuevo tipo de poder, el del capital financiero. Un poder globalizado, anónimo e impersonal, y por lo tanto invisible e impunible, aquel por cuyos efectos devastadores sobre la humanidad “no es responsable nadie, ya que sus efectos son debidos a leyes naturales” y no por manos del hombre. Una nueva Edad en la cual la masa ya no tiene contra quien revelarse, a quien atacar, ni siquiera a quién identificar, mientras cada día se empobrece más y pierde más derechos.

 

La gente que no existe y que no produce, cuya vida está en riesgo permanentemente por violencia ó por desnutrición, sólo puede ocuparse de su subsistencia diaria y no está en capacidad de percibir ni de reaccionar ante la amenaza global real. Tiene que ver cómo sobrevive el día. La gente cuya vida no está en peligro inminente, vive en el característico estado humano de indiferencia hacia los otros, mientras él y los suyos estén relativamente “bien”. Esta es la gran fuerza productiva que sostiene al sistema global. El tercer grupo es la necesaria población relativamente minoritaria que encerrada e ignorante en las fronteras de su propio mundo irreal, sin saberlo disfruta del sistema, gracias a que compra a los poderosos por mucho, lo que los devastados producen por nada. Y el cuarto grupo es el de las pocas personas que manejan el sistema global, que concientes de todo, se aprovechan de la incapacidad humana de la mayoría para reaccionar organizadamente contra ellos. El peligro no es sólo lo que este grupo ya ha conseguido. Eso hasta el momento no ha sido nada. Por sus antecedentes, es lógico suponer que mediante el financiamiento económico puede dirigir el desarrollo de la investigación y la tecnología -a cargo de las mentes más brillantes disponibles-, hacia sus propios intereses. ¿Qué puede pretender un grupo con el control total? Pues marcar más, hasta hacer definitiva la diferencia con los dominados: vivir más para disfrutar y acumular más, tener más capacidades intelectuales y conocimiento, y exclusivo acceso a cierta información para ser siempre el ganador. Estas diferencias se pueden lograr inicialmente por apoyo “externo”. Ya hace años se viene trabajando en clonación. Nada impide el futuro desarrollo de la clonación de humanos para obtención de repuestos celulares y de órganos. También se viene trabajando en nanocircuitos y en interfases biológicas, es decir la tecnología que permitiría la creación de circuitos que podrían ser implantados en un cerebro aumentando su capacidad. Pero sólo con la genética este cambio podría ser “interno”: definitivo e inembargable. Mediante ingeniería genética, los solicitantes podrían solicitar para su progenie, la optimización de sus propias características intelectuales, emocionales y morales para la dominación, mientras que por otro lado podrían solicitar de entre los dominados, la selección de una raza sumisa y eficiente para cada tipo de trabajo. Estudios en todas estas áreas se han iniciado hace años, y es lógico pensar que los beneficiarios de las investigaciones de vanguardia sean unos pocos y se mantengan en reserva. Con ayuda científica y tecnológica ó no, esta diferencia genética finalmente se dará, pues cada grupo de individuos se seleccionará y perpetuará entre sí. Los revolucionarios serán asesinados y con ellos eliminado su linaje reaccionario. Los hábiles, ambiciosos y sin escrúpulos terminarán ascendiendo a las esferas de poder donde material genético similar se viene perpetuando y seleccionando continuamente. Así, asistirán los pobladores del futuro al surgimiento de una nueva especie de homínido, más oportunista y mortal que su predecesor, predecesor que en poco tiempo exterminó de la faz de la tierra al Neandertal que antes de su aparición, logró vivir más de 150,000 años en armonía con la naturaleza. ¡No temáis pueblo de Dios, que no seremos exterminados! ¡No!...No convendrá al nuevo predador deshacerse de nosotros… A lo más nos tratará, como actualmente tratamos nosotros -y con todo derecho teológico- a las bestias de carga. Y será con un nuevo derecho…pues habrá nacido el último, definitivo y verdadero Dios…El Dios concebido a la medida de su propia imagen y semejanza…

 

Ojalá, así como la Revolución Francesa que inició el proceso global de derrocamiento del sistema político de las Monarquías Absolutas y sus colonias marcó el hito para el cambio de Edades, el nuevo hito en alguna Edad aún muy lejana e improbable sea, una Revolución que inicie el proceso global de desmonopolización del poder económico (que ahora maneja al político) y de un nuevo sistema productivo en el cual la ganancia económica sea en base al trabajo y no a la especulación ó a la usura. Sólo un sistema así, sin una masa oprimida y explotada, y a la vez coordinada y organizada, permitirá una paz estable y duradera.

 

A pesar del egoísmo humano intrínseco y la falta de interés en el bienestar del entorno (incluidos sus pares), creo que para contrarrestar los efectos del egoísmo, se debe atacar el punto débil de la falta de comunicación y coordinación. Como hacen sin saberlo ni pretenderlo las células de un organismo multicelular: aunque cada una con una función diferente, todas trabajan complementariamente por su supervivencia. El haber descubierto la existencia de personas ya trabajando en ello -las del movimiento Altermundista-, me devolvió la esperanza tanto en el ser humano, como de que algo se puede hacer para contrarrestar nuestra naturaleza. Existe el enorme riesgo de la decepción al intentar aplicar una utopía a la realidad. Como le sucediera al joven idealista Ernesto Sábato en su viaje ilusionario a Rusia.

 

Frente a cada situación siempre tenemos la opción de intervenir ó de ser indiferentes. Más aún cuando no es una situación que compromete directamente nuestra cómoda vida cotidiana. A lo largo de los años he tenido la oportunidad de ir dándome cuenta de algunos patrones en el funcionamiento de mi mente. He notado que tengo pulsos de interés y motivación. Puedo disfrutar mucho de algo en particular y ser muy productivo en torno a ello por un tiempo. Luego sobreviene una pausa indeterminada, y todo el proceso se redirige hacia otro objetivo. Es algo imprevisible, espontáneo y ajeno a mi voluntad. Sin embargo, esta espontaneidad productiva está constantemente interrumpida por mi actividad laboral conservadora, regida por patrones de responsabilidad y predictibilidad. Por esa razón particular me parece oportuno decidir aquí, una postura a seguir a largo plazo, que permita la persistencia y finalmente algunos logros a pesar de períodos de interrupción y receso. Por razones personales que desconozco -ya que no creo que los humanos se merezcan algo mejor-, no me siento cómodo con la situación de la justicia social ni con la distribución de los poderes tal como se encuentran actualmente. Siento que debería intervenir de alguna manera. Para facilidad mía y desde la comodidad que me tocó vivir, sólo tengo que intentar hacer algo sumándome al esfuerzo que otros ya iniciaron en el activismo altermundista.

 

¿Y qué hago con el arte?

 

Para responderme esto tengo que responderme ¿qué es el arte? ó al menos ¿para qué es el arte? En la creación como la conocemos, aparentemente hay reglas fundamentales de aplicación universal y que persisten en el tiempo. Al menos en el universo físico. Pero afortunadamente también existe, al menos en nuestras mentes, una creación subjetiva, que cada cual puede experimentar e interpretar como le parezca, sin perjudicar necesariamente la de los demás. Es el mundo donde existen las creencias, las fantasías, los ideales, los ensueños. En el cual podemos ser libres y escapar de las restricciones que nos impone la realidad, justamente las reglas de la creación objetiva. Así que aquí no hay reglas. Es más, la necesidad de ser libre y de escapar en cada quien, será proporcional al grado de insatisfacción que tenga en esta existencia. Y en eso también todos somos diferentes. Así que nadie puede en este tema decir: el arte es esto, así y asá, y por lo tanto, conviene que todos hagamos en consecuencia esto de la misma manera. Por eso se han matado tantos estúpidos a lo largo de nuestra vergonzosa historia.

 

¿El arte es algo que por definición no tiene función utilitaria ni comercial? (¿ó sea que  no debe servir para otra cosa, como ser vajilla u objeto publicitario ó medio de denuncia, ni tener un valor económico de cambio?) Eso es lo creo Yo, porque lo “siento” así. Por que siempre lo sentí así desde niño. Por que así lo viví espontáneamente, desde antes de poder tener una postura racional al respecto y no sé por qué se dio así. Simplemente se dio, y así ha persistido. Pero con ese argumento, no le puedo demostrar a nadie que así debe ser para todos. Sólo puedo afirmar que para mí así, la vivencia del proceso creativo sin función utilitaria ni comercial tiene el mayor de los sentidos, un sentido trascendente y vivencial, que no tiene comparación con ninguna otra cosa que haya vivido. Tal vez el mismo sentido tenga para otra persona la vivencia del arte de otra manera. Y así debe estar bien. Cada cual hablar sólo por y para sí mismo, y respetar lo que no conozca. Claro que polularán charlatanes. Pero cada cual que viva lo suyo. Así que creo que en el futuro, en lo que sea a lo que me dedique -visual, auditivo, escrito-, debería hacer lo que espontáneamente se presente, sin ninguna razón ni marco conceptual en particular, sin restricciones ni obligaciones, con el único requisito de que tenga el mayor de los sentidos por que lo “siento” así.

 

Lamentablemente, para ser así de libre no podré vivir del arte. ¡¡¡ …Noóóó…!!!

Sí... efectivamente huevón: …tendrás que trabajar…

Tendría que haber sido un loquito que vive al margen de la realidad cuidado por su familia acomodada, pero siempre fui el alumno responsable al extremo y destacado de quien siempre todo el mundo esperó lo mejor. Hasta Yo mismo…¡Qué cojudo! Debí darme cuenta a tiempo y buscar la adopción… Maldita sea. Eso sólo prueba que no tuve las cosas tan claras como ahora, cuando junto con mi maravillosa compañera debemos mantener una familia y toda la logística de unos padres que quieren lo mejor para sus hijos en la competitiva y consumista cultura occidental actual.

 

Claro, en el mencionado devenir pulsátil de mi mente paso -sobretodo en las últimas décadas, obligado por mi requerida adaptación a la vida- por el campo de la razón y de la interacción con la realidad, y hasta me deleito con ello. Para aquellos momentos en que me sienta así, para aquellos artistas que se mueven en ese ámbito ó para aquellos dedicados a la teoría del arte, recomiendo lo siguiente:

 

Unificar los intereses de todos los seres humanos ó si quiera de todos los artistas, sería un absurdo. Pero el fracaso del Arte Moderno y el de La Modernidad se han debido -sí- a una falta de unificación de marco teórico, intereses y objetivos en común; a una falta de trabajo coordinado y conciliador. Háganlo pues, como debe ser.

Acerca del marco conceptual que tocaría vivir al arte en esta época, creo lo siguiente: Actualmente, y seguramente debido a la gradual incorporación del concepto de Los Derechos Humanos en la cosmovisión del hombre común, y al encuentro inmediato y “on line” de una diversidad cultural y social inagotable en Internet, se viene generando un espíritu de tolerancia, respeto y afán de convivencia pacífica en el mundo (la excepción notable es el mega-monstruo intolerante norteamericano que denuncia constantemente la emergencia de “amenazas para el mundo”, en parte por su cultura intolerante y en parte porque la utiliza como pretexto para justificar sus intervenciones militares y apropiaciones de recursos -ché, son unos artistas estos gringos…, pura intervención y apropiación…). Este espíritu de tolerancia y de no-negación de lo previamente ya descubierto y experimentado en arte, sino su renovado atesoramiento enriquecedor, acogería y permitiría la convivencia, potenciación e integración de todos los conceptos y movimientos artísticos previos.

 

Sin embargo, la revisión pausada de la historia nos muestra que hay puntos críticos que determinaron el fracaso del arte moderno. Quedan para el futuro algunos puntos que veo de difícil solución y que si bien no tienen que ver con el proceso creativo del arte, lo afectan de una manera negativa:

  • La transformación de la sociedad: el arte moderno, inicialmente de vanguardia -esto es por definición: en búsqueda de una transformación de la sociedad- y rechazado por el sistema formal y académico de museos y galerías, pasó directamente a ser el arte oficialmente aceptado y promovido por las instituciones y a constituir un producto más del mercado del arte, sin lograr primero su pretendida transformación de la sociedad. Actualmente se cuenta con las facilidades de la Internet para difundir -sin los filtros ni sesgos propios de los grupos involucrados en el mercado de arte- los conceptos actuales sobre el arte y de cómo ellos y la vivencia del arte pueden ayudar en nuestra manera de vivir del hombre común.
  • Los críticos de arte: desde la propuesta dadaísta de que más importante que el objeto del arte es el concepto que subyace, se creó una brecha insalvable entre el artista-filósofo y el público común. Esto generó la necesidad de existencia de un intermediario exegeta: el “crítico” de arte, que sin ser artista, sabía mejor que el propio autor lo que éste había querido representar. Este personaje se constituyó así, en pieza fundamental para la especulación del valor de las obras de arte en el tan rentable mercado financiero ¿Se le puede dar algún valor a la teorización sobre el sabor de la comida a alguien que nunca ha tenido la experiencia de probarla? Quien nació artista puede ser artista, pero quien no nació artista jamás podrá serlo, y menos interpretar el significado de las obras de arte de otro. Mucho menos teorizar sobre él. No se puede teorizar algo que es vivencial, cuyo objetivo primordial es la vivencia que tiene el artista durante el proceso creativo de la obra de arte. Claro, las palabras que describen “algo” siempre podrán ser pronunciadas, pero eso no garantizará la existencia real de ese “algo”. Sólo el médium espiritual puede saber si nos miente ó no.
  • El mercado del arte. El arte conceptual al llegar a prescindir del objeto de arte, de manera premeditada ó no, golpeó duramente a este mercado. Sin embargo, la solución no puede sacrificar algo irremplazable como lo son algunos objetos para el arte. Esperar una solución proveniente de una revolución en la ideología económica mundial -o sea del alma humana- tal vez tarde mucho. La educación de la sociedad en materia de arte y sin los sesgos creados por los grupos de interés, podría permitir que el valor de los objetos de arte sea algo universal y consensuado, y no manipulado ni especulado por el mercado.

 

Hace unos años se acuñó el término de “pintor maldito” para referirse a aquellos pintores principalmente postimpresionistas, que además de haber tenido una vida personal trágica y pobre, murieron sin haber tenido en vida el reconocimiento por su trabajo. Gente no artista -las reconocidas como “autoridades” de arte-, no reconocieron el valor de estos artistas en vida. Gente no artista, los reconoció cuando murieron. Gente no artista, lucró luego con el trabajo que costó sus vidas. Gente no artista, los etiquetó con un término que en su momento connotó fatalidad y eximió de responsabilidad a quienes tuvieron que ver con esa desgracia.

 

Si todos y cada uno de nosotros con un pequeño esfuerzo y coordinación lográsemos cambiar conceptos tan sencillos, podríamos evitar tanto sufrimiento como el que ha caracterizado la historia de la humanidad. Si el supuesto omnipotente que creó la vida hubiese creado un sistema sin rivalidad ni competencia, también hubiese podido evitar ese sufrimiento a todas sus criaturas. Pero ese es caso perdido. Jamás podremos entenderlo. Está sólo en nuestras manos tratar de revertir esta condena y tratar de hacer más llevadera nuestra existencia. A fin de cuentas todos somos víctimas de la misma broma y si con “fortuna” llegamos a viejos -ya solos y sin poder reconocer a nadie-, nos terminaremos cagando en la cama…

 

 

 

 

 

                                                                                                                                 

 

                           Saturno devorando sus hijos (Goya)                                                                                                                                                                   Taciturno devorando sus fideos thai